Guillermo Schoendorff: “El tratamiento con neuromoduladores musculares no es una cura para la cefalea tensional, sino una forma de manejar los síntomas y reducir la frecuencia e intensidad de los dolores de cabeza”

Madrid, 14 de marzo del 2023.-   Los neuromoduladores musculares se han utilizado con éxito para tratar la cefalea tensional crónica en pacientes que no han respondido a otros tratamientos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no es un tratamiento para todos los tipos de cefaleas y debe ser administrado por un médico especializado en el manejo de dichos neuromoduladores.

Es útil en los adultos con migraña crónica (definida como dolores de cabeza un mínimo de 15 días por mes, durante tres meses, de los cuales al menos ocho días tienen características de migraña) y que no han respondido adecuadamente o que son intolerantes a los medicamentos preventivos orales de la migraña.

Por otro parte, los neuromoduladores musculares pueden tener efectos secundarios, incluyendo dolor en el lugar de la inyección, debilidad muscular temporal y reacciones alérgicas. También puede haber una pequeña posibilidad de propagación del neuromodulador a otras áreas del cuerpo. La presencia de hematomas tras la inyección también es frecuente.

El tratamiento con neuromodulador implica inyectar pequeñas cantidades en varios puntos específicos de los músculos de la cabeza y el cuello. Esto ayuda a reducir la tension muscular y la frecuencia e intensidad de los dolores de cabeza.

El neuromodulador es una proteína que se obtiene a partir de la bacteria Clostridium botulinum y que actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina en las terminaciones nerviosas, lo que provoca una parálisis temporal y selectiva de los músculos tratados. En el caso de la cefalea tensional, el neuromodulador se aplica en puntos específicos de los músculos de la cabeza y el cuello que se encuentran tensos y contracturados, lo que provoca dolor y malestar.

El uso de neuromoduladores musculares para el tratamiento de la migraña crónica y otras cefaleas ha sido objeto de varios estudios científicos. Algunos de los hallazgos más importantes son:

  1. El primer estudio  controlado con placebo en la migraña crónica se realizó en 2000. En ese estudio publicado en la revista Headache se encontró que el tratamiento redujo significativamente la frecuencia y la intensidad de los ataques de migraña en comparación con el placebo.
  2. Otro estudio, publicado en 2016 en la revista «Neurology», examinó el efecto en pacientes con cefalea en racimos crónica. Los resultados mostraron reducción de la frecuencia y la intensidad de los ataques de cefalea en racimos en comparación con un grupo de control.
  3. Un estudio de revisión sistemática publicado en 2018 en la revista «Cephalalgia». Los autores concluyeron que hay evidencia suficiente para apoyar el uso de neuromoduladores musculares como tratamiento eficaz para la migraña crónica y la cefalea en racimos.
  4. En general, la investigación ha demostrado consistentemente que el tratamiento puede ser eficaz en la reducción de la frecuencia y la intensidad de las cefaleas crónicas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los pacientes responden de la misma manera al tratamiento y que pueden ser necesarias varias sesiones para obtener resultados óptimos. Además, es fundamental que este tratamiento sea realizado por un profesional médico capacitado y con experiencia en su aplicación.

OnabotulinumtoxinA (OnabotA)

OnabotulinumtoxinA (OnabotA) es un complejo proteico producido por la bacteria Gram+ anaerobia clostridium botulinum. Su uso se aprobó en nuestro país en 2012 como tratamiento preventivo de la migraña crónica. Bloquea la liberación de neurotransmisores relevantes en la transducción del dolor como el péptido relacionado con el gen de la calcitonina, glutamato y sustancia P. Esto produce una inhibición de la inflamación neurogénica y, secundariamente, de la sensibilización periférica, con lo que se reducen las señales dolorosas periféricas al sistema nervioso central y, de esta forma, se reduce la sensibilización central, que es lo que finalmente explica la cronificación de la migraña.

La OnabotA se usa en pequeñas dosis para tratar varias condiciones médicas, incluyendo la migraña crónica, la espasticidad muscular, el estrabismo y los trastornos del movimiento. Actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor que causa contracciones musculares, lo que reduce la actividad muscular en el área tratada.

La OnabotA se administra por inyección en el músculo o la zona afectada y suele ser un tratamiento temporal que requiere inyecciones repetidas a intervalos regulares para mantener los efectos. El plan de tratamiento debe ser el siguiente:

En primer lugar, hacer un buen diagnóstico y evaluar cuales son los grupos musculares más contracturados. Infiltrar en los paquetes musculares las unidades necesarias adaptadas a cada caso. Los paquetes musculares a tratar son:

  • Cervicales posteriores.
  • Maseteros.
  • Temporales.
  • Pterigoideos
  • Esterno Cleido mastoideo.

Tras la infiltración esta debe repetirse cada 12/ 16 semanas según cada caso ya que el efecto va perdiendo efectividad con el paso del tiempo. La máxima actividad depende de cada organismo y a veces tarda en hacer efecto hasta 4 semanas.

Los efectos secundarios son leves y transitorios. Es un tratamiento muy seguro y eficaz. Numerosos estudios en la práctica clínica han confirmado la eficacia de este tratamiento que, además, es bien tolerado, por lo que se mantiene a largo plazo en la mayoría de los pacientes ayudando a mejorar su calidad de vida.

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