¿Qué hacer si me rompo la mandíbula en un accidente?

Madrid, 22 de octubre de 2025.- Un golpe en la cara puede ocurrir en cualquier momento: una caída en bicicleta, un resbalón en la piscina o incluso un accidente doméstico. Muchas veces el impacto afecta directamente a los dientes o a los huesos de la cara, lo que genera preocupación e incertidumbre. Saber cómo actuar en esos primeros minutos y comprender qué soluciones existen es fundamental para asegurar una buena recuperación. Cuando hay una fractura facial o dental, el cuerpo nos da señales claras:

  • Dolor intenso al abrir o cerrar la boca.
  • Dificultad para masticar o hablar.
  • Movilidad anómala de un diente o incluso pérdida total.
  • Hinchazón, hematomas o sangrado abundante.
  • En el caso de la mandíbula, sensación de “desencaje” o imposibilidad de moverla con normalidad.

Qué hacer en los primeros auxilios

La rapidez con la que actuemos puede marcar la diferencia en la recuperación:

  • Si se rompe un diente: recoger el fragmento y conservarlo en leche, suero fisiológico o incluso saliva, sin frotarlo ni limpiarlo en exceso. Esto aumenta las posibilidades de que el cirujano pueda reimplantarlo.
  • Si hay una fractura mandibular o maxilar: inmovilizar la zona lo máximo posible y acudir de inmediato a urgencias.
  • En todos los casos: aplicar frío local para reducir la inflamación y evitar automedicarse sin supervisión médica.

El papel del cirujano maxilofacial

El especialista valorará la extensión de la lesión con radiografías o TAC y decidirá el tratamiento más adecuado. Puede variar desde la fijación de un diente, la colocación de una férula, hasta una cirugía reconstructiva en casos más graves. El objetivo siempre es doble: restaurar la función (masticar, hablar) y mantener la estética facial. Gracias a los avances en técnicas quirúrgicas y a la utilización de materiales de última generación, la mayoría de los pacientes recuperan plenamente su función y apariencia. Sin embargo, el pronóstico depende en gran parte de la rapidez con la que se reciba atención médica especializada.

Ante un traumatismo facial o dental, mantener la calma y acudir de inmediato a un cirujano maxilofacial es la mejor garantía de éxito. Un tratamiento precoz evita complicaciones, acelera la recuperación y asegura que el paciente recupere su calidad de vida sin secuelas.

Deja un comentario