Tumores de la Parótida: Prevención y detección temprana

Madrid, 20 de enero del 2025.- La glándula parótida es una de las principales glándulas salivales, ubicada cerca de las orejas, a ambos lados de la cara. Estas glándulas tienen la función de producir saliva, que ayuda en la digestión y mantiene la boca hidratada. A veces, pueden desarrollarse tumores en la parótida, y aunque la mayoría son benignos, algunos pueden ser malignos. Este artículo explica qué son estos tumores, sus síntomas, diagnóstico, tratamiento y las últimas innovaciones disponibles.

Un tumor de la parótida es una masa anormal que se forma dentro de esta glándula. Puede ser:

Benigno: Como el adenoma pleomorfo (el tipo más común) o el tumor de Warthin. Estos crecen de forma lenta y generalmente no invaden tejidos cercanos.

Maligno: Como el carcinoma mucoepidermoide o el carcinoma adenoide quístico. Estos pueden ser más agresivos y requerir tratamientos más complejos.

La mayoría de los tumores de la parótida son benignos, pero es importante diagnosticarlos temprano para determinar el mejor tratamiento. Aunque algunos tumores de la parótida pueden no causar síntomas al principio, hay signos que los pacientes deben observar:

– Hinchazón o bulto cerca de la mandíbula o delante de las orejas.

– Dolor en la zona afectada.

– Entumecimiento o debilidad en un lado del rostro.

– Dificultad para mover los músculos faciales, especialmente si el nervio facial está comprometido.

– Cambios en la textura de la piel o ulceraciones (en casos avanzados).

Si notas alguno de estos síntomas, consulta a un cirujano maxilofacial y oral. El diagnóstico de un tumor de la parótida incluye:

1. Exploración física: El médico evaluará el bulto y su consistencia.

2. Pruebas de imagen:

   – Ecografía: Para visualizar el tamaño y la ubicación del tumor.

   – Resonancia magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos.

   – Tomografía computarizada (TC): Utilizada en casos más complejos.

3. Biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF): Permite analizar una muestra de tejido para determinar si el tumor es benigno o maligno.

El tratamiento principal para los tumores de la parótida es la cirugía, conocida como parotidectomía. Consiste en extirpar el tumor y parte o toda la glándula parótida afectada. Durante la intervención, el cirujano tiene especial cuidado en preservar el nervio facial, que pasa por esta área y controla el movimiento de los músculos de la cara. En casos de tumores malignos, puede ser necesario:

– Radioterapia: Para destruir las células cancerígenas restantes.

– Quimioterapia: En casos avanzados o si hay metástasis.

El plan de tratamiento se adapta a las necesidades y características de cada paciente. La mayoría de los tumores benignos tienen un excelente pronóstico tras la cirugía. En el caso de tumores malignos, el pronóstico depende del tipo de cáncer, su tamaño, si ha invadido estructuras cercanas y si se detecta temprano.

Recientes innovaciones

La medicina ha avanzado significativamente en el manejo de los tumores de la parótida:

Técnicas de cirugía guiada por imagen: Permiten una mayor precisión durante la intervención quirúrgica.

Cirugía robótica y mínimamente invasiva: Reduce las cicatrices y acelera la recuperación.

Reconstrucción facial: Tecnologías que mejoran la estética y funcionalidad tras la cirugía.

Terapias dirigidas: Nuevos medicamentos que atacan células cancerosas específicas con menos efectos secundarios.

Si sospechas que puedes tener un tumor de la parótida, no ignores los síntomas. Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia en tu tratamiento y recuperación. Además:

– Consulta siempre a un especialista en cirugía maxilofacial o cabeza y cuello.

– Pregunta todas tus dudas para sentirte seguro con el plan de tratamiento.

– Sigue las indicaciones médicas y asiste a controles periódicos.

Los tumores de la parótida, aunque pueden parecer alarmantes, suelen tener un manejo exitoso con los tratamientos actuales. Informarte y confiar en un equipo médico especializado es clave para enfrentar esta condición con confianza y tranquilidad. Si tienes preguntas o necesitas más información, no dudes en buscar apoyo en un cirujano maxilofacial y oral.

Infografía: Instituto Maxilofacial

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